Las paredes, en particular, están vestidas con colores fuertes, en fondos llenos o insertados en gráficos geométricos de inspiración artística. Cuidadosamente dosificado y adecuadamente combinado con materiales de calidad, el color es sinónimo de arquitectura innovadora y creatividad.

El baño y la cocina son las habitaciones donde tradicionalmente se usan los colores más fuertes, pero también la sala de estar y el dormitorio abren sus puertas a nuevas decoraciones y matices. Una tendencia, la de los colores, que encuentra en los revestimientos cerámicos cómplices expertos y preparados, que no temen el contacto directo con el agua, la exposición a la humedad y los cambios de temperatura, y que son fáciles de limpiar e inatacables por los agentes químicos.

La paleta de colores de cada proyecto es una elección importante, ya que los colores influyen en las emociones humanas y son capaces de determinar el estado de ánimo del entorno que se está creando. Además, la forma y la organización del espacio pueden indicar la mejor manera de organizar los colores de acento. Por ejemplo, en las habitaciones que se desarrollan en profundidad la elección de un color cálido para la pared del fondo mejora la percepción del espacio, mientras que en las habitaciones que se desarrollan en anchura es mejor reservar el color para las paredes laterales.

Paredes “llamativas” que se crearán con grandes losas de cerámica, mejor si se caracterizan por gráficos en color. El estilo industrial, con muebles de hierro oscuro y cuero, permite apreciar la alegría de las paredes decoradas y coloridas, quizás con una referencia al street art.

Charisma, Monocibec